Leaders4Good: 1er estudio sobre sostenibilidad y Liderazgo de las personas directivas en España

Sólo el 30% de las personas directivas alcanzan un nivel de madurez en sostenibilidad, según el primer Estudio sobre Sostenibilidad y Liderazgo de las Personas Directivas en España de EADA Business School y la consultora de comunicación Both. People&Cooms. Se trata de un trabajo de investigación codirigido por los profesores de EADA Ferran Velasco, Federica Massa Saluzzo y Davide Luzzini que propone un índice de madurez e identifica las competencias clave en el liderazgo sostenible.

El estudio constata que las personas directivas que tienen una mayor valoración en comportamientos sostenibles y que, por tanto, pueden ser consideradas maduras, no sólo están más sensibilizadas por la sostenibilidad, sino que dominan tres competencias clave: la empatía (capacidad de trasladar el entusiasmo al equipo), el liderazgo (alinear a los equipos en torno a unos objetivos y estrategia bien definidos) y la ejecución (llevar a la práctica esa estrategia movilizando a todas las personas de la organización). Así lo explica la Dra. Federica Massa Saluzzo: “Cuando hablamos de madurez nos referimos a las personas que, a través de sus acciones y decisiones, promueven la preservación del medio ambiente, la mejora del bienestar de todos los stakeholders y fomentan estos comportamientos entre los miembros de su equipo y dentro de su organización”.

Cuatro perfiles

Los líderes considerados maduros ocupan, en su mayoría, posiciones de dirección más altas, tienen un nivel de formación más elevado y suelen trabajar en grandes empresas. En este grupo, las mujeres representan un 53% y los hombres un 47%. En el otro lado de la balanza se encuentran los inmaduros, que representan un 34% total de la muestra. Destacan por estar poco motivados por temas sociales y medioambientales y por obtener una peor puntuación en empatía, liderazgo y ejecución.

A estos porcentajes cabría añadir un 26% que corresponde a los catalogados como competentes pero desafectos, que son los que a pesar de tener las competencias necesarias no se muestran tan concienciados ni sensibilizados en torno a la sostenibilidad. El 10% restante corresponde a los considerados como principiantes entusiastas, es decir, perfiles preocupados por la sostenibilidad pero que no alcanzan un nivel competencial alto. Suelen ser más jóvenes y trabajan en empresas más pequeñas.

Apoyo a la organización

Además de la motivación y las competencias, el estudio concluye que el apoyo de la organización tiene un efecto directo en un mayor liderazgo sostenible. Según detalla el informe, la competencia y la motivación tendrán un efecto mayor en el liderazgo sostenible cuando el apoyo organizativo que el/la líder percibe en iniciativas prosociales y medioambientales es alto. “Cuando estos tres factores coinciden y se dan a la vez tienen un efecto determinante en el grado de madurez, dejando en fuera de juego todas las variantes de control como pueden ser edad, género, tamaño de empresa o posición en la organización”, asegura Federica Massa Saluzzo.

Por su parte, Marcela Ospina, Directora del Área de Propósito y Sostenibilidad de Both. People&Cooms, destaca la importancia de llevar a cabo investigaciones como esta, “ya que nos permite saber cómo apoyarles para que puedan liderar el cambio hacia la sostenibilidad”. De hecho, como señala el estudio, y en contra de lo que algunos directivos podrían pensar, la responsabilidad social y medioambiental no está reñida con la rentabilidad de la empresa. “Desmontar este tipo de mitos ayudará a lograr que cada vez sean más los líderes comprometidos con la sostenibilidad”, apunta Ospina.

Esta investigación ha contado también con la colaboración de B Lab, organización sin ánimo de lucro y que forma parte de B Corp, organización mundial certificadora de empresas B Corps.